(Texto leído en el Espacio Música, Poesía y Relatos Cortos por La Paz Mundial y la No-Violencia - Con frases de las integrantes del Taller de Autoestima y editado por Jenny B., lectura: Mónica P.)
La palabra Paz en un gran misterio. La palabra Paz es un elegante tesoro. La palabra Paz es la que más veces ha querido escuchar la humanidad para vivir mejor, para acabar con el rencor y construir la felicidad. La palabra Paz es de la que más veces ha intentado impregnarse, sin haberlo conseguido en su totalidad, ya que sin Paz no se puede vivir.
Pongámonos ahora a soñar. Vamos a imaginarnos por un día que todos somos niños, que jugamos al “pilla, pilla”, al escondite, que jugamos con caballitos de madera y que no nos vencen los rencores. Imaginemos... y pidamos entonces, por favor, que no juguemos a la guerra. Para esto, lo primero es abogar por el desarme ya que es innegable que mientras halla armas habrá guerra.
Podemos pensar que la Paz en el mundo es un trabajo de unos pocos, el sacrificio de muchos y una utopía para todos. Sí, podemos pensar esto porque o caminamos todos juntos hacia la Paz o nunca la encontraremos.
¿Cómo entonces convertir el sueño en realidad? Empieza por ti mismo y lograremos un TODO; busca primero tu Paz Interna y después trabaja a tu alrededor, ya que la Paz está dentro de uno mismo. No más allá. Es el amor el que engendra la Paz porque la Paz habita en el corazón y se irradia por los ojos. Si no es así, no tiene sentido buscar la Paz en ningún otro lugar. Cuando nos reconozcamos a nosotros mismos en lo que somos dejará de existir todo tipo de violencia. Todos unidos podemos erradicar esa violencia, tanto en nosotros como en todos los que nos rodean.
La palabra Paz en un gran misterio. La palabra Paz es un elegante tesoro. La palabra Paz es la que más veces ha querido escuchar la humanidad para vivir mejor, para acabar con el rencor y construir la felicidad. La palabra Paz es de la que más veces ha intentado impregnarse, sin haberlo conseguido en su totalidad, ya que sin Paz no se puede vivir.
Pongámonos ahora a soñar. Vamos a imaginarnos por un día que todos somos niños, que jugamos al “pilla, pilla”, al escondite, que jugamos con caballitos de madera y que no nos vencen los rencores. Imaginemos... y pidamos entonces, por favor, que no juguemos a la guerra. Para esto, lo primero es abogar por el desarme ya que es innegable que mientras halla armas habrá guerra.
Podemos pensar que la Paz en el mundo es un trabajo de unos pocos, el sacrificio de muchos y una utopía para todos. Sí, podemos pensar esto porque o caminamos todos juntos hacia la Paz o nunca la encontraremos.
¿Cómo entonces convertir el sueño en realidad? Empieza por ti mismo y lograremos un TODO; busca primero tu Paz Interna y después trabaja a tu alrededor, ya que la Paz está dentro de uno mismo. No más allá. Es el amor el que engendra la Paz porque la Paz habita en el corazón y se irradia por los ojos. Si no es así, no tiene sentido buscar la Paz en ningún otro lugar. Cuando nos reconozcamos a nosotros mismos en lo que somos dejará de existir todo tipo de violencia. Todos unidos podemos erradicar esa violencia, tanto en nosotros como en todos los que nos rodean.
Aprecia la vida,
goza cada instante,
haz que la Paz sea una realidad,
ponle alas a los buenos sentimientos
y después...
¡despliégalos al viento!
hola chicas, mis mas sinceras felicitaciones por la actividad que desarrollan. Un saludo cariñoso y de ánimo desde Venezuela. A seguir adelante, son un ejemplo a seguir...Siganle poniendo alas a los sentimientos....abrazos
ResponderEliminarfue muy emocionante escucharte y verte querida amiga!!!!
ResponderEliminargracias por compartir esto maravilloso!!!
te amo!!!
besote!!
yoly